
En la 64ª edición del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI), uno de los invitados de honor fue Xavier Dolan. El cineasta canadiense, conocido por películas como Mommy (2014) y Juste la fin du monde (2016), visitó por primera vez Cartagena para recibir un tributo a su carrera y compartir con el público su forma particular de entender el cine, la narración y, sí, también la moda.
La moda y el cine de Xavier Dolan

Durante una masterclass tributo que tuvo lugar en el patio del Centro de Formación de la Cooperación Española de Cartagena, Dolan conversó con Ansgar Vogt, director artístico del festival, y respondió varias preguntas del público. Si bien habló de varios temas (la amistad, el paso del tiempo o su experiencia trabajando en distintos roles dentro del cine) hubo un tema que llamó especialmente la atención: la moda como una herramienta narrativa.
“La moda es una forma de contar historias”, dijo Dolan. “Tengo mucho respeto para la moda. Sé que hay personas que quizá crean que es superficial, sin importancia, pero la moda es gran parte de lo que yo soy”.

Quienes han seguido su trabajo saben que el vestuario en sus películas no está ahí solo para adornar. Los personajes de Dolan se expresan a través de lo que visten. Desde los suéteres oversize de Mommy hasta los looks más sobrios y tensos de Juste la fin du monde, el director utiliza el vestuario como un vehículo clave en sus historias, en vez de solo ornamento.
Un medio para subsistir

Durante la charla, el director también compartió cómo la moda no solo ha sido parte de su mirada artística, sino también una vía inesperada para sostener su carrera. “La primera vez que yo logré que me pagaran no tenía que ver con películas”. Luego, compartió la anécdota de cómo una marca de lujo le abrió una nueva puerta.
Louis Vuitton, por ejemplo, me pidió que fuera embajador de su marca, cuando era más joven y un poco más delgado. Y esa fue la primera vez en mi vida en la que logré entablar una relación con el dinero. Así que yo respeto el arte de la moda pero también es una industria que ha confiado en mí y que me ha dado mucho poder y confianza a mí mismo.
Para muchos, ver a un director hablar con tanta claridad sobre lo que implica hacer cine fue revelador. Dolan, que ha dirigido, escrito, editado y hasta protagonizado sus propias películas desde los 20 años, no duda en admitir que el camino ha sido complejo. Pero también ha estado lleno de formas creativas de sostener su arte.
Su presencia en el FICCI 64 no solo fue una oportunidad para redescubrir su cine, sino también para conocer de cerca a un creador que sigue apostando por contar historias desde lo íntimo. Y para él, eso incluye también la moda.