
Ryan Reynolds, conocido por su carisma tanto dentro como fuera de la pantalla, recibió un reconocimiento especial por su trabajo como guionista en Deadpool 3. Durante la 13ª edición de los Behind the Camera Awards, organizados por Hamilton, el actor fue uno de los 25 homenajeados en un evento que celebra las contribuciones de los talentos que trabajan tras bambalinas en la industria del cine.
En su discurso de aceptación, Reynolds dedicó el premio a su amigo y mentor, Eric Gilliland, quien influyó significativamente en su carrera como escritor. “Eric era una biblioteca ambulante de comedia y televisión. Me abrió puertas que jamás habría imaginado, permitiéndome entrar en círculos de escritores donde un aspirante como yo no habría tenido cabida."
Reynolds destacó la importancia de los mentores en la vida profesional y personal, alentando a los presentes en el evento a asumir ese rol. “Hay tantas personas aquí que son las mejores en lo que hacen. Ser mentor cambia vidas, y puedo decirlo porque tuve la suerte de tener uno”, dijo.

El actor y escritor no ocultó su entusiasmo por lo que representa esta tercera entrega del mercenario más irreverente de Marvel. En su discurso, describió la película como “una mezcla de alegría, emoción, calidez y corazón”. Reynolds también aprovechó para bromear, fiel a su estilo: “Estoy increíblemente orgulloso de esta película, y no es por su desempeño en taquilla… bueno, si no sigues las cifras, déjame decirte: es extraordinario”.
Deadpool 3, que nos dió de nuevo las dosis de humor negro que ha hecho de la saga un éxito mundial, es también un testimonio de lo multifacético de Reynolds, quien ha sabido equilibrar sus facetas como actor, productor y escritor en el proyecto.
El evento, realizado en el Hollywood Athletic Club, no solo reconoció a Reynolds, sino también a otras figuras destacadas de la industria. Entre los ganadores estuvieron Jon Batiste, premiado por la mejor banda sonora original de Saturday Night; Chris O’Hara por las impresionantes acrobacias en Fall Guy; Gia Coppola por su dirección en The Last Showgirl; y Joe Walker por la edición de Duna: Parte Dos.

Aunque Ryan Reynolds es conocido por su agudo sentido del humor, su discurso en los Behind the Camera Awards mostró otra faceta: la de un creador profundamente agradecido por las personas que lo han acompañado en su camino. Su mensaje no solo fue un tributo a su amigo y mentor, sino también una invitación a reconocer el impacto que podemos tener en la vida de los demás.
Ahora, con este premio en su estante, Reynolds reafirma su lugar no solo como una estrella de Hollywood, sino como un talento que entiende la importancia del trabajo en equipo y la influencia de las relaciones humanas en el arte.